TEMA CRECIENTE EN LA ACTUALIDAD: CONTROVERSIA TDAH

logotipoaapipna

Según el consenso de expertos citados en IPA, FEAP y promulgado por AAPIPNA, asistimos en nuestra época a una multiplicidad de “diagnósticos” psicopatológicos que simplifican las determinaciones de los trastornos infantiles y regresan a una concepción reduccionista de las problemáticas en Salud Mental infanto-juvenil y de su tratamiento. La concepción utiliza de modo singularmente inadecuado los avances en el terreno de las neurociencias para derivar de estos un biologismo extremo que no da valor alguno a la complejidad de los procesos subjetivos del ser humano. Procediendo de manera sumaria, esquemática y carente de verdadero rigor científico se hacen diagnósticos y hasta se postulan nuevos cuadros a partir de observaciones y de agrupaciones arbitrarias de rasgos, a menudo basadas en nociones antiguas y confusas. Es el caso del llamado síndrome de “Trastorno por Déficit de Atención con y sin Hiperactividad” (TDAH).

teddy-562960_1920

Este diagnóstico se realiza generalmente en base a cuestionarios administrados a padres y/o maestros y el tratamiento que se suele indiciar es: medicación y modificación conductual. En un importante número de casos se ha observado en el Estado español que también  se incluye como batería diagnóstica la lectura de ondas electroencefalográficas así como cartografías cerebrales a la que se le adjudica un alto grado de especificidad en el diagnóstico del TDAH.

El resultado es que los niños son medicados desde edades muy tempranas, con una medicación que no cura (se les administra de acuerdo a una situación, por ejemplo, para ir a la escuela) y que en muchos casos disimula sintomatología grave que se manifestará en un futuro o encubre deterioros que se profundizan a lo largo de la vida. Asistimos en la actualidad a una serie de intervenciones que basándose en una perspectiva no farmacológica promueven intervenir sobre la conducción cerebral (ondas) como tratamiento específico del síndrome (Neurofeedback). Intervenciones en este sentido incurren en las mismas falencias que los anteriores.

En otros casos, ejerce una pseudo-regulación de la conducta sin ejercer modificaciones reales sobre las motivaciones que podrían regular posibles brotes futuros, dado que tanto la medicación así como intervenciones no farmacológicas como la “modificación conductual” tienden a acallar los síntomas, sin preguntarse qué es lo que los determina ni en qué contexto se dan. Y así, pueden intentar frenar las manifestaciones del niño sin cambiar nada del entorno y sin el estudio pormenorizado de la estructuración del psiquismo del niño, de sus angustias y temores.

En contraste, un artículo citado en 2014 dice lo siguiente ante la temática anteriormente cuestionada:

Un 50% de los niños con TDAH sufren trastornos de aprendizaje.

Niños “vagos”, “maleducados” o “pasotas” que “retan” al adulto constantemente y que persisten en sus malas formas. Son muchas las etiquetas que rodean a quienes padecen el conocido Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH), pero pocos los recursos con los que las familias cuentan para ayudar a los suyos.

Frases del tipo ‘a ver cuánto le dura’ o ‘ya está así otra vez’ se dicen mucho para que reaccionen pero se produce el efecto contrario.

El riesgo de padecer otros trastornos asociados.

Los expertos aluden a la “alta comorbilidad” que presenta para justificar las dificultades que conlleva tanto para el afectado como para las familias que lo sufren en plena etapa escolar. “Hay toda una serie de síntomas que a principios del trastorno tienen una gran repercusión en el desarrollo del niño. De hecho, un 75% de ellos tienen un trastorno asociado”.

El primer objetivo -indican- es controlar el llamado “efecto bola de nieve” y que esas dificultades se vayan haciendo cada vez más grandes. Para ello, es fundamental vencer los clichés que rodean a quienes padecen un Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad. La comunicación con ellos tiene que ser más cuidadosa tanto en casa como en el colegio. Frases del tipo ‘a ver cuánto le dura’ o ‘ya está así otra vez’ se dicen mucho para que reaccionen pero se produce el efecto contrario. Cuando un niño tiene una etiqueta, al final se acaba comportando de acuerdo a ella y en estos casos es precisamente lo que tenemos que evitar. Se trata de entender que el niño no lo hace porque quiere y no pensar que te está retando.

El diagnóstico clínico

Para mitigar la sintomatología asociada afirman que lo primero que hay que hacer es un buen diagnóstico clínico, en colaboración con los profesores, los padres y el entorno del niño. Así pues, a diferencia de otras enfermedades, en este caso no sirve de nada un electro ni una prueba de laboratorio, pues parte de la observación directa y de la recogida de diferentes fuentes de información, siguiendo los criterios que marca la OMS.

Una vez establecido el diagnóstico, estos menores se suelen beneficiar de un tratamiento combinado y la medicación es solo una parte de este, que ni siquiera es necesaria en todos los casos. Todo depende del nivel de incidencia que tiene el trastorno del niño y de si la sintomatología que presenta es severa.

Tratamiento farmacológico

La mayoría de las familias acuden en busca de ayuda porque desconocen cómo actuar con estos niños o si se trata de un trastorno que les acompañará toda la vida.

Desde allí se intenta pautar una serie de estrategias para que el menor aprenda a secuenciar sus tareas, a regular su atención y a poder trabajar en consecuencia de una forma más autónoma. También se incide a menudo en recuperar su autoestima con diferentes métodos conductuales que les aseguren una mayor protección tanto al niño como a la familia.

De esta forma, precisan los expertos, el tratamiento farmacológico es solo una pequeña parte de esta estrategia conjunta para hacer frente al TDAH.

Uno de los mitos más extendidos es que se les está drogando y lo cierto es que son medicaciones que no tienen ningún tipo de dependencia e incuso pueden prevenir el consumo de otras drogas en su adolescencia.

Uno de ellos es el metilfenidato, un estimulante capaz de mejorar la atención y el rendimiento de aquellos que lo necesiten por prescripción médica. No es una anfetamina como mucha gente cree, es un fármaco que actúa sobre la causa del trastorno y que desde las primeras tomas podemos ver si realmente ayuda. En todo caso, los profesionales insisten en que hace falta un tratamiento “combinado” que incluya la medicación como una parte más. Se quiere trabajar en colaboración con los colegios, con los padres, que se adopten medidas sencillas como ponerlos en primera fila en las clases, descomponerles las tareas más complejas o animarlos cuando realizan bien una actividad. “Tan inútil es tomar un medicamento cuando no es necesario como no tomarlo cuando se necesita”.

 

child-865116_1920

En pro de una mejoría en la meticulosidad del uso de fármacos en niños y adolescentes:

Psiquiatras alertan del aumento del consumo de psicofármacos en niños y adolescentes.

Expertos en psiquiatría infantil han advertido del aumento del uso de psicofármacos en niños y adolescentes en los últimos años debido a un incremento de las prescripciones por parte de los médicos de familia, pediatras y psiquiatras generales o pediátricos.

Esta es una de las conclusiones de la jornada sobre tratamiento psicofarmacológico en niños y adolescentes. Este aumento importante del consumo de este tipo de medicamentos (antidepresivos, somníferos, estimulantes o antipsicóticos) no siempre está justificado, que han incidido en el riesgo que puede suponer para el proceso evolutivo del menor este empleo inadecuado.

Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en este sentido indican que cada año más de 3.000 menores de 14 años son ingresados en España por problemas de salud mental como esquizofrenia, psicosis y trastornos de la personalidad. Unas cifras en las que no se contabilizan todos aquellos que no reciben atención hospitalaria pero sí tratamiento psiquiátrico especializado.

Ante esta situación, los expertos han incidido en la necesidad de hacer un análisis en profundidad sobre en qué casos hay que utilizar estos fármacos, cómo evitar el abandono de los tratamientos, cómo se debe trabajar con los padres para lograr una adecuada administración de los medicamentos o cuál es el especialista indicado en cada caso para prescribirlos.

Han asegurado que el 16,4% de los lactantes reciben psicotropos antes de los nueve meses y que en ocho de cada diez ocasiones son prescritos por médicos de familia o pediatras. Esta situación se registra también entre los cuatro meses de edad y los seis años, ya que el 15,7% reciben psicofármacos en su mayoría prescritos por el médico de familia, el pediatra o incluso son proporcionados por los propios padres, según el experto. “En el 85% de estos casos se prescriben psicofármacos de entrada, y eso que hay que tener en cuenta que toda demanda de sedantes o somníferos para un niño o niña debe ser considerada, por el médico de familia y por el pediatra, como un verdadero factor de riesgo para el conjunto del proceso evolutivo”.

Con el aumento en las prescripciones, se sigue la tendencia ya marcada entre 1992 y 2001, cuando el incremento de prescripciones de psicofármacos en la infancia fue del 70% y el uso de antipsicóticos en menores de 10 años se multiplicó por seis, según los expertos.

Y en muchos casos, por ejemplo en relación al trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), “el fármaco prescrito es inadecuado tanto por la propia elección del principio activo como por la dosificación y duración del tratamiento”.

Prueba de esta circunstancia, es que ante un mismo síntoma los médicos de familia y pediatras prescriben psicofármacos en un 25-30% de los casos, frente al 18-25 de los psiquiatras generales y el 10-12% de los psiquiatras infantiles.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s