Entrevista a Joseph Knobel Freud, “Cualquier medicación, sobre todo psiquiátrica, es negativa para un niño a lo largo de todo su desarrollo”.

Este es un fragmento, centrado en la medicalización, de la entrevista completa que mantuvimos con Joseph Knobel Freud para nuestro proyecto Creciendo con Eco. J. Knobel Freud es Psicólogo Clínico, Psicoterapeuta y Psicoanalista, especialista en el tratamiento de la infancia y la adolescencia. Pueden consultar su currícululum en su propia página web. Nuestro entrevistado es, además, sobrino nieto de Sigmund Freud, aunque él mismo ha afirmado que es consciente de que ser familiar del padre del psicoanálisis no le hace ser mejor en su trabajo.

Joseph Knobel Freud

Soy de los que piensan que cualquier medicación, sobre todo psiquiátrica, es negativa para un niño a lo largo de todo su desarrollo. Los niños “a”-“dictos”, por culpa de los psiquiatras y los neuropediatras que dan medicación, son niños que no pueden hablar de lo que les ocurre.

¿Cree que la medicación psiquiátrica como única respuesta al sufrimiento infantil tal como lo vemos en la sociedad actual puede influir en la constitución del psiquismo infantil y en el adulto del mañana que de él surja?

Sí, totalmente. Creo que puede influir muy negativamente. Hace treinta y tres años que trabajo como psicoanalista de niños y jamás he necesitado una pastilla para calmar a un niño. Soy de los que piensan que cualquier medicación, sobre todo psiquiátrica, es negativa para un niño a lo largo de todo su desarrollo. Sobre todo porque estamos provocando un efecto parecido al consumo de drogas. Estamos logrando que una droga produzca una alteración psicológica o una alteración de la conducta del niño. Ni física ni psicológicamente, por los efectos que tiene, me parece sano, aparte de todos los efectos secundarios que la medicación tiene y que generalmente son nefastos y nunca se cuentan. Nadie cuenta que hay un elevadísimo número de niños que están tomando metilfenidato (la anfetamina que se da para el famoso TDAH). Nadie cuenta que tiene como efecto secundario crisis depresiva en la adolescencia e incluso intentos de suicidio, por ejemplo, o que puede provocar psicosis y que por supuesto tiene un elevadísimo índice de dependencia: es muy difícil de dejar. Toda medicación además tiene como efecto el hecho de que uno se vuelve drogadicto, adicto a esa medicación, ¿y sabe lo que quiere decir adicto? “A”- “dicto”, es decir “lo no”- “dicho”. Todo lo que no se puede decir. A usted que le interesa hablar de lo dicho, del hablar, el “a”-”dicto” en latín quiere decir “no dicho”. Justamente las personas que no pueden decir, se vuelven “a”-”dictas”. Los niños “a”-“dictos”, por culpa de los psiquiatras y los neuropediatras que dan medicación, son niños que no pueden hablar de lo que les ocurre.  Sin embargo, cuando los psicoterapeutas y especialistas en niños les damos la oportunidad de hablar de lo que les pasa, los niños se curan.

joseph knobel freud

Como tenemos que estar ya a tope y en forma, la sociedad de la inmediatez nos dice: “tómate un paracetamol o un ibuprofeno y ponte en marcha”.

¿Por qué cree entonces que está tan de moda la medicalización de la infancia?

Le recuerdo lo de la sociedad de la inmediatez. Se lo recuerdo porque usted y yo, inconscientemente, seguramente también caemos en esa inmediatez. Si nos duele la cabeza, es mucho más probable que pensemos que tenemos que tomar una aspirina a ponernos a pensar por qué nos duele.  A pensar “bueno, voy a descansar del ordenador, voy a ponerme a estirar un rato, voy a hacer yoga o meditación”. Como tenemos que estar ya a tope y en forma, la sociedad de la inmediatez nos dice: “tómate un paracetamol o un ibuprofeno y ponte en marcha”. Con el niño que le duele la tripa o la cabeza, es mucho más fácil encontrarnos con la mamá que dice “¿Te doy el Dalsy?”. Hay más mamás que dan Dalsy para bajar la fiebre que las que ponen una bañera con agua templada. Esto es hablando de medicación no psiquiátrica. Ahora, si hablamos de medicación psiquiátrica, el tema es nefasto. ¿Por qué creo esto aparte de la sociedad de la inmediatez? Tendría que apelar a una respuesta política: la industria farmacéutica después de la industria armamentística es la más poderosa del mundo. Está de moda la medicalización porque la industria farmacéutica puso mucho dinero para que así sea. Han invertido muchísimo para meternos en el coco el medicarnos todo el tiempo. Hay más farmacias que bares últimamente. Y hay farmacias, y parafarmacias y metafarmacias y métete toda la cantidad de pastillas que puedas: hierbas, psicotrópicos, pastillas para dormir, para no dormir, para levantarte, para ser feliz, para quedarte quieto… Todo esto ocurre porque la industria del medicamento es una de las más poderosas del mundo, insisto. Hay países que funcionan gracias a la industria farmacéutica… Incluso todo el mundo habla de Valium, se ha metido esta industria tanto en nuestra cabeza que no hablamos de ácido acetilsalicílico, hablamos de aspirina. La gente no dice diacepam, decimos Valium. En muchos países se dice “necesito trankimazin”. Estamos sometidos a la industria de la medicación, es una industria poderosa y hay que verlo desde el punto de vista económico: está de moda la medicalización por el poder de la industria.

Está de moda la medicalización porque la industria farmacéutica puso mucho dinero para que así sea.

¿Quizá se aprovechen de la inseguridad de la gente?

Se aprovechan de todo. Se ha comprobado que hay enfermedades que han sido inventadas para meter un medicamento en el mercado. Eso en inglés se llama disease mongering, hablo de ello en alguno de mis artículos. Se trata de generar una necesidad donde no la hay.

El niño se pone mal para que le presten atención, para hacer una llamada, para que estemos ahí.

¿Se escucha de modo suficiente el sufrimiento del niño antes de que este sea medicado?

Lamentablemente no, no se escucha. Es parte de nuestra lucha permanente, cuando digo “nuestra” me refiero a los psicoterapeutas, los psicoanalistas, de los que creemos que el niño está hablando algo con su síntoma. El niño se pone mal para que le presten atención, para hacer una llamada, para que estemos ahí. Creo que puse en mi Facebook una viñeta preciosa en la que un terapeuta como yo le aclara a un padre: “Lo que le estoy tratando de decir respecto al déficit de atención que tiene su hijo es que necesita que usted le preste atención”. Cuando no les prestamos atención a los niños, los niños hacen síntoma. Creo que no se escuchan suficiente los síntomas de los niños y por lo tanto cada vez hacen síntomas más aparatosos y luego tienen que venir a tratamiento. Sería mucho mejor hacer prevención, pero… Y aparte, como la industria tiene que vender pastillas, cada vez están medicalizando antes a los niños.

deficit de atención

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