Mutilación genital femenina

El pasado 6 de Febrero se celebró el Día Internacional contra la Mutilación Genital Femenina, y en Creciendo Con Eco queremos darle un espacio a este asunto tan importante.

Esta práctica es calificada por la ONU como “abuso irreparable e irreversible de los derechos humanos de las mujeres y niñas y una amenaza para su salud”. Alrededor de 140 millones de niñas en todo el mundo ha sufrido esta mutilación, y aunque varios países la han prohibido, es muy difícil extinguirla pues se suele realizar en secreto y con el consentimiento de los padres de las niñas.

ablación femenina

Se trata de un grupo de prácticas que se llevan a cabo cuando la niña tiene entre 7 y 15 años y pueden incluir desde la extirpación de una parte del clítoris hasta la extirpación de la totalidad de los labios vaginales o la sutura de la entrada vaginal, llamada infibulación.

Mucha gente practica alguna forma de ablación genital femenina en los países del Sahel, de la costa oeste africana a la costa este, aunque también se da en Egipto, y en algunos grupos de Oriente Medio y del sur y sudeste de Asia. Suele asociarse, aunque no siempre, con la religión musulmana y con grupos donde la participación de las mujeres en el trabajo es elevada.
En cuanto al significado cultural de la ablación genital femenina, ésta es considerada por las culturas que la practican como un paso necesario a la total femineidad. Los padres sostienen que una hija incircuncisa no es casadera y no conseguirán precio por la novia. Otros afirman que la ablación embellece a la mujer porque se le retiran partes “masculinas”.

El corte genital femenino se asocia a un gran dolor y a riesgos para la salud, relacionados tanto con la cirugía en sí (traumatismos, infecciones), como con futuras complicaciones genito-urinarias (Gruenbaum, 2001). La infibulación puede provocar problemas en el parto, y además, después del parto suele reinfibularse a la mujer, lo que aumenta el riesgo de contraer sida. También, la ablación imposibilita el orgasmo clitoriano.

La visión occidental del corte genital femenino puede tender a ser simplificada y extrema pues es una visión desde fuera. Sin embargo, desde la disposición de la escucha, nos interesa atender a lo que las niñas y mujeres puedan decir de la vivencia de esta práctica, su significado, sus consecuencias; para poder entender la complejidad que, como práctica cultural, la ablación conlleva. Por supuesto no se trata de justificar, sino de comprender.
De esta manera, los antropólogos que estudian la mutilación genital femenina preguntan a las personas implicadas por sus puntos de vista. Se ha encontrado que muchas chicas dicen esperar la ceremonia para liberarse de los deberes de la infancia y gozar de un papel más respetado como mujer adulta, aunque también se han encontrado opiniones en contra (Fratkin, 1968: 60).

De especial interés resulta el testimonio de Fuambai Ahmadu, una descendiente de un importante linaje Kono de Sierra Leona, que nació y creció en Washington, D. C. Realizó su investigación para el doctorado en antropología sobre el corte genital femenino en Gambia (2000). Viajó a Sierra Leona con su madre y otros familiares para lo que llamó “su circuncisión” y al regresar, escribió sobre su experiencia y lo que significó para ella. Así pues, afirmaba que aunque el dolor fue insoportable aún con el uso de anestésicos, “los aspectos positivos fueron mucho más importantes” (2000: 306), puesto que mediante aquella iniciación pasó a formar parte del poderoso mundo femenino.

Refugees Flock To Dadaab As Famine Grips Somalia

Según la ONU, unas 70 millones de niñas y mujeres han sufrido ablación. En Somalia, el 98% de las niñas son víctimas de la práctica. (Foto por Oli Scarff/Getty Images)

Ahmadu mantiene que los occidentales exageran su actitud al centrarse más en la infibulación que en formas menos extremas. Sin embargo, también sostiene que si las presiones internacionales contra esta práctica continúan, tomará partido por este movimiento y defenderá “un ritual sin corte” (200: 308).

En síntesis, parece que la mutilación genital femenina conlleva para las niñas consecuencias negativas como corte genital, pero consecuencias positivas como rito de iniciación y de paso a la edad adulta. No podemos olvidar que se trata de una práctica cultural, que tiene un significado y un papel en la vida de las personas que la practican, y esto convierte a la mera prohibición en una solución reduccionista. Tampoco se trata de permitir que siga sucediendo, puesto que vulnera los derechos de las niñas y mujeres y daña su salud. Por estas razones, la defensa de un ritual sin corte, como propone Ahmadu, podría ser un buen camino.

Para finalizar, se incluye a continuación este testimonio de Waris Dirie, que fue la primera mujer que habló públicamente de la mutilación genital femenina y que logró atraer la atención sobre el problema aprovechando su fama internacional como modelo. Waris Dirie nació en el seno de una familia musulmana somalí del clan de Darod, cuando tenía tres años fue mutilada genitalmente. En 1997, habla por primera vez sobre su mutilación genital, lo cual recibe la atención de los medios de comunicación de todo el mundo. Ese mismo año fue nombrada Embajadora especial de la ONU contra la mutilación genital femenina. En 1998 Waris Dirie recibe el premio África del gobierno alemán por su trabajo a favor de los derechos de las mujeres africanas. En el año 2002 crea la fundación Waris Dirie Foundation en Viena, la cual recolecta dinero para luchar contra la Mutilación Genital, y ayudar a sus víctimas. El 25 de enero de 2006, Waris Dirie habló en Bruselas con todos los ministros de los estados miembros de la Unión Europea, tras lo cual la U.E. introduce el tema de la ablación en la agenda europea. Después de esto, se introdujeron en numerosos países europeos medidas contra la mutilación y la prevención de la misma. El 12 de julio de 2007 el presidente francés, Nicolas Sarkozy, condecora a Waris Dirie, y por primera vez a una mujer por su lucha por los derechos de las mujeres, con el Chevalier de la Légion d’Honneur. En septiembre de 2007, Waris Dirie recibe de la mano de Christine Egerszegi-Obrist, del parlamento suizo, el galardón Prix des Générations de la World Demographic Association.

 

Fuentes principales
Miller, B., Antropología cultural, Ed. Prentice-Hall, 2010.
RTVE: Día Internacional contra la Mutilación Genital Femenina http://www.rtve.es/noticias/20160206/mary-recuerda-dia-su-ablacion-sentia-estaba-muriendo-porque-dolor-era-insoportable/1297243.shtml

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