Entrevista a Hugo Massei “Una Psiquiatría que salga de la Consulta” (Primera parte)

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Hugo Massei


Hemos tenido la oportunidad de entrevistarnos con el Dr.Hugo Massei y no la hemos desaprovechado, tras una hora de preguntas y respuestas con él , nos complace poder traer a los lectores de Creciendo Con Eco todo lo que recogimos en la entrevista. Hemos subdividido la entrevista en dos publicaciones y os traemos la primera de ellas.

Hugo Massei, es médico especialista en pediatría y médico especialista en psiquiatría infanto juvenil. Es JTP del Dpto. de Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UBA. Es docente de post grado de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Laguna – Tenerife (España). Además, ha participado en dispositivos de atención primaria en pediatría, en Cuba.

En esta primera parte nuestro entrevistado desgrana nuestras preguntas e incluso se anticipa a ellas , proporcionándonos una amplia visión de como pensar en la salud mental infantil a la par que abriendo hueco para plantearnos “una psiquiatría que salga de la consulta”.

En su opinión, ¿cuáles son las principales barreras psicosociales a las que se enfrentan los niños y adolescentes con patologías complejas en la actualidad europea?

En la actualidad hay una diferencia fundamental entre las barreras que puede tener Europa y las que puede tener Latino América. Existe una diferencia sustancial.  En principio, ustedes tienen un mejor condicionamiento para la atención de estas patologías severas sobre todo a nivel de la infancia. En cambio, Latino América tiene una situación un poco más complicada fundamentalmente porque son países en desarrollo a pesar de que, a diferencia de Europa, tiene una situación bastante interesante…. Por ejemplo, yo trabajé 2 años en Barcelona contratado por el CAP (Instituto Catalán de Salud). La diferencia que pude constatar gracias a mi experiencia en España, tanto en Barcelona como en Canarias, principalmente, es la no existencia de la especialidad de psiquiatría infantil. En cambio, en Argentina la psiquiatría infantil y todo lo que es infantil se cursa de manera independiente, es decir, se cursa a lo largo de cuatro años posterior a la pediatría; entonces existen psiquiatras infantiles, neurólogos infantiles,  otorrino-laringólogos infantiles, etc. Cosas que en España no existen. Por lo cual, nosotros tenemos una mejor formación para atender a estas necesidades  y ustedes carecen de la especialidad lo que imposibilita que estos casos tengan una mejor cobertura.

El mejor resultado lo obtenemos cuando trabajamos en un lugar donde el paciente no es tomado como paciente, si no como sujeto, es decir: no como objeto de una práctica.

Por ejemplo en el hospital de Tobar García. (Buenos Aires) que es un hospital específicamente infantil, nosotros tenemos unas consultas mensuales en salud mental de 2500 a 3000 niños, lo cual contrasta con mi estancia en Barcelona trabajando en Val de Roda, que depende del Hospital del Mar. En los dos años que estuve las consultas que tuve por problemas de trastornos emocionales en niños fueron 6 o 7 pacientes.  Uno se puede imaginar por lo tanto la diferencia que existe tan sólo en tema de consultas. Me parece que tiene que ver con una cultura que existe en Buenos Aires de que los niños sean consultados tempranamente por trastornos que están vinculados a lo emocional. Por ejemplo, aquí no hay ninguna consulta de ningún niño en la parte de alergia que no sea visto por salud mental, ningún chico con enuresis, tanto primaria como secundaria, es sólo visto en urología o pediatría solamente, sino que además también es visto en psiquiatría.

Por lo tanto, la no existencia de estas especialidades provoca que todas estas patologías queden en mano de los pediatras o de los neurólogos/ psiquiatras de adultos. Y esto añade cierta dificultad y barrera en relación con atender a los niños. Y por otro lado, aquí, a diferencia de los americanos y europeos, no usamos tanta medicación.

No usamos medicación fundamentalmente porque al estar la especialidad, son medicados aquellos chicos que, luego de una evaluación tipo examen, comprobamos que en ellos será efectiva la medicación, hay toda una cultura de llevar el niño al psicólogo. Por otro lado nosotros no tenemos ninguna diferencia entre la psiquiatría de la infancia y la psicología de la infancia. La diferencia reside en que el psiquiatra puede medicar, pero la formación del psicólogo es la misma que la del psiquiatra: por lo cual la atención es la misma.

Salta a la vista la idea de que la psiquiatría presenta fallas creativas pero, ¿cuáles son las repercusiones más acuciantes de ello?

Durante catorce años fui docente de la facultad de Psicología en la La Laguna (Tenerife) contratado por Vicente Pelechano.*Durante esos catorce años, di seminarios para los graduados de esta universidad y eran bastante exitosos, fundamentalmente porque yo llevaba una propuesta que no existía. Es decir, yo llevaba una propuesta donde el inconsciente existía. Y esto era muy bien visto por los alumnos que asistían. Hay que hacerse a la idea que tenía cursos de una semana o de dos semanas con un cupo de 25 o 30 plazas y he llegado a dar clases para 120 alumnos. Es decir, que importaba mucho el enfoque que traía acerca de la infancia. Respondiendo a esta falla, en este sitio lo importante era el acercamiento al concepto de infancia que ya traía Philippe Ariès* decía que el concepto de familia e infancia no tiene más de 100 años. El concepto de infancia empieza a tener relevancia en el siglo XX, abarcando aproximadamente el cuarto y mitad de siglo (1940-1958) cuando se hace la definición del autismo esencial. Hasta ese momento, la infancia era un concepto que ya venía de Kraepelin, siendo la demencia precoz (dementia praecox) concepto inaugurador de una infancia distinta (1952) con la aparición del fármaco clorpromacina.  Qué casualidad, justo con la aparición de la clorpromacina, que es una medicación que se utiliza con pacientes graves de tipo psicótico; de esta forma, aparece el concepto de infancia mucho más impregnante en el mundo científico, sobre todo en la escuela inglesa y francesa con todos los aportes de Melanie Klein, Adam Broi y Françoise Dolto, Donald Winnicott, Anna Freud, Ginnette Raimbault… En Argentina  recibimos más tempranamente esa influencia que en toda Europa. En el año 68 da lugar a la aparición (sobre todo en los hospitales de niños ) una formación específica, donde el niño era tenido en cuenta  ya no como un adulto pequeño, si no que era un niño con toda la importancia que tiene éste, donde después de la década de los 60 se le empieza a dar importancia también a la adolescencia . Hasta el año 70 no vas a encontrar ningún trabajo que tenga en cuenta la vida emocional de los adolescentes. Además hay un concepto erróneo sobre la etimología latina de adolescencia (adulescens), acercándose a que adolecen de algo. En realidad la palabra viene del verbo latino adolescere, que quiere decir crecer, desarrollarse. Hasta esos años, la adolescencia no formaba parte del marco que formaba la salud mental en general. En Francia, Inglaterra y en el resto de Europa, se vive un avance en esta posición mientras que en España, que hasta la fecha la salud mental gozaba de ser pionera, hasta cierto punto, teniendo el primer hospital psiquiátrico (Valladolid), la salud mental se retrotrae hacia una posición mucho más pedagógica. Luego, con el franquismo se produce que esto no tenga desarrollo. Por lo cual no es inhabitual pensar que España no tiene desarrollo con respecto a esto como sí que lo tienen otros países europeos o de América Latina, más particularmente Argentina.

Pero esto también les ocurre a los psicoanalistas: si no son creativos corren el riego de que su trabajo se transforme en un aburrimiento. Hay que ser creativos en nuestro campo. Aquí un ejemplo: yo en el año ochenta y nueve, fundé un programa aquí en Argentina que se llamó Cuidar Cuidando, que es un programa de resocialización para chicos graves que tiene lugar en el zoológico de la ciudad de Buenos Aires. Cuando yo presenté este programa, invitado por el profesor Ballut en Barcelona en al año noventa y tres, y con la presencia de otros profesores como Katcher etc… reproduje el vídeo-presentación del proyecto (que se llevaba a cabo en zoológico, un sitio destinado a la infancia pero público). Katcher se paró, aplaudió y me dijo: “a mí me parece que vos tuviste la idea de utilizar un espacio comunitario cuando yo tuve la misma idea en Estados Unidos, pero lo que me di cuenta es que institucionalicé los animales.” La idea creativa es que la Salud debe salir a la comunidad, es decir: que los especialistas en la infancia hagan prevención dentro de la comunidad.

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Zoológico de Buenos Aires

El DSM-V  contempla ahora patologías que nunca se hubieran pensado. Existiendo una clasificación, por ejemplo, de la disforia pre-menstrual, transformando todas estas cosas en una enfermedad, disfrazando de científico lo que no lo es.

Siendo la salud mental una realidad tan hermética. ¿Serian los tratamientos alternativos un medio de Cuidar cuidando? Es decir, ¿reintegrar en un plano social  a sus usuarios y al mismo tiempo reducir el estigma que supone ser un enfermo psiquiátrico?

Totalmente, tenemos el privilegio de haber creado en la década de los sesenta en nuestro país un servicio de del cual Mauricio Goldenberg*, fue uno de los maestros  que tenía como particularidad: lo que hoy en Europa se denomina: etnopsiquiatría,  que consiste en demostrar que si el servicio de salud mental  sale a la comunidad es mucho más efectivo. Entonces,¿ donde trabajar?: en los clubs de fútbol, en las iglesias… en los lugares donde esta la gente . Es un concepto  de la medicina bastante arcaico porque en un primer momento, la medicina se practicaba en el lugar donde estaban los enfermos y esto daba bastante resultado. Después empezaron a acumular a la gente donde se ponía todo lo que molestaba: los leprosos, los locos y ahora en nuestra post-modernidad: los psicóticos. Es decir: atendiendo a razones de acumulación más que a una intención de ayuda.

Este servicio permitió ayudar en ese campo tan importante que es la prevención y la medicina comunitaria. Se desarrollo en Argentina hasta el setenta y seis. La dictadura  interrumpe este servicio porque desaparecen algunos colegas  fruto de la persecución y otros se exilian. La experiencia que saqué con estos profesionales que creían que la psiquiatría no era para trabajar en los hospitales, si no para trabajar fuera, y los vínculos que establecí con ellos hicieron que todos mis trabajos y proyectos fueran volcados a la comunidad.

Uno de ellos lo tengo en educación por el cual fui invitado a España en el año ochenta y nueve para presentar mi planteamiento de que el trastorno de aprendizaje en los niños no existe. Siendo una desarticulación entre el deseo y la inteligencia de un niño y que más que una patología del niño es una patología del enseñante. Pero esta patología no está en el DSM-IV ni en el DSM-V, por lo cual siempre el culpable es el niño. Entonces se los estigmatiza, se los medica,  pero se sigue sin resolver fundamentalmente lo básico: la muerte de su padre, la de su mascota, que se mudó… que tiene otros trastornos  que están confundidos en esto que se llamó trastorno de aprendizaje.

Todo este trabajo, lo vengo realizando y me encanta  poder presentarlo en lugares donde hay niños y especialistas en salud mental y así poder hablar sobre la importancia de los recursos no convencionales en el tratamiento de patologías graves, mostrando toda mi experiencia y demostrando con resultados concretos y científicos que el mejor resultado lo obtenemos cuando trabajamos en un lugar donde el paciente no es tomado como paciente, si no como sujeto, es decir: no como objeto de una práctica. En ese campo muchas de las cuestiones que están consideradas como patológicas dejan de ser patológicas. Por ejemplo el DSM-V  contempla ahora patologías que nunca se hubieran pensado: existiendo una clasificación, por ejemplo, de la disforia pre-menstrual, transformando todas estas cosas en una enfermedad, disfrazando de científico lo que no lo es. Esto tiene cabida en lugares donde nosotros no tenemos especialidad, sobretodo en la infancia…

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El nacimiento de nuevos tipos de trastornos en los manuales de clasificación, viene fomentado por intereses comerciales, no por el bienestar de las personas.

*Para saber mas:

Vicente Pelechano es un psicólogo español,  profesor de Psicología desde 1968 (Complutense y Autónoma de Madrid) y catedrático desde 1974 (San Cristóbal de La Laguna, Tenerife). Es autor de más de 40 libros especializados en psicología y más de 200 artículos fundamentalmente en Personalidad y Psicología Clínica.

Philippe Ariès ( 21 de julio de 1914 – 1984) fue un historiador francés.

Mauricio Goldenberg (31 de agosto de 1916, 2006) fue un médico psiquiatra y psicoanalista argentino, pionero en el desarrollo de propuestas dinámicas y creativas, pionero en el trabajo en equipo, pionero en la formación de profesionales y pionero en avances conceptuales como las terapias grupales, el psicodrama, el uso de la farmacología y sobre todo la inserción de los pacientes psiquiátricos en la comunidad.

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